Massachusetts. En medio de un ambiente de creciente tensión migratoria en los Estados Unidos, el estado de Massachusetts ha sido escenario de un operativo que ha marcado cifras récord de detenciones, según reportes oficiales del Servicio de Inmigración y sus aliados policiales.
Durante el mes de mayo, un total de 1,461 inmigrantes en situación irregular fueron arrestados en distintas zonas del estado, como resultado de una acción coordinada entre cuerpos locales, estatales y federales.

De esa cifra, al menos 790 presentaban extensos antecedentes criminales en territorio estadounidense o en sus países de origen, incluyendo casos de agresiones contra personas.
El portavoz del operativo confirmó que 277 de los detenidos ya contaban con órdenes de deportación activas, emitidas por jueces del Departamento de Justicia, y que el resto había violado las leyes migratorias vigentes. Las detenciones se concentraron especialmente en comunidades consideradas como de alta incidencia delictiva, donde—según las autoridades—los arrestados representaban una amenaza latente.
«Que quede claro,» enfatizó uno de los voceros del operativo, “cada persona arrestada ha quebrantado nuestras leyes de inmigración, pero lo más grave es que muchos también son responsables de delitos violentos.”
A partir de esta medida, las autoridades migratorias han reafirmado que los operativos continuarán intensificándose durante los próximos meses, con un enfoque en personas que representen un peligro público o hayan ignorado órdenes judiciales de remoción.









