Bogotá, Colombia.- Seis disparos alteraron el ritmo de una jornada electoral que prometía ser pacífica.

En medio de la confusión, los gritos y el llanto de sus colaboradores, el político fue cargado en brazos hacia un vehículo, mientras intentaban salvarle la vida.
Imágenes compartidas en redes sociales muestran la desesperación de su equipo cuando lo trasladaban a la Clínica Colombia, donde fue ingresado de urgencia. Los primeros reportes médicos confirman que recibió al menos seis impactos de bala.

La Policía colombiana, con el apoyo de la comunidad del sector, logró detener a dos individuos que presuntamente participaron en el atentado, aunque aún no se han confirmado sus identidades ni los motivos detrás de este ataque que ha estremecido al país.
Uribe Turbay no es un nombre ajeno a los conflictos del pasado colombiano. Nieto del expresidente Julio César Turbay e hijo de Diana Turbay, periodista víctima del narcotráfico en los años noventa, su historia familiar ha estado marcada por la violencia, algo que él ha denunciado con firmeza en cada una de sus intervenciones públicas.

Desde 2022 ocupa un escaño en el Senado por el partido fundado por Álvaro Uribe Vélez, y ha sido uno de los críticos más férreos del gobierno de Gustavo Petro, enfocándose especialmente en el deterioro de la seguridad nacional y el manejo de la política criminal.

El hecho generó una oleada de reacciones en todo el espectro político. Una de las primeras en manifestarse fue la canciller colombiana, Laura Sarabia, quien escribió en su cuenta de X: “La violencia nunca podrá ser el camino. Rechazo de forma contundente el atentado contra Miguel Uribe. Espero sinceramente que se encuentre bien y fuera de peligro. Nada justifica el uso de la violencia en una sociedad que busca construir en paz”.

Uribe Turbay fue concejal de Bogotá entre 2012 y 2015, y luego secretario de Gobierno durante la alcaldía de Enrique Peñalosa, donde se posicionó como una figura emergente del uribismo con discurso firme y proyección nacional.
A partir de este hecho, las autoridades han reforzado la seguridad en actos políticos, especialmente en Bogotá, y han hecho un llamado a mantener la calma mientras se avanza en la investigación judicial.










