La luz ultravioleta se posiciona como una herramienta clave en la prevención del COVID-19, en un contexto de aumento leve de casos en la República Dominicana que, según las autoridades sanitarias, no representa una situación de alarma, pero que demanda medidas de prevención en lugares cerrados, como las adoptadas durante la pandemia que comenzó en enero de 2020.
Esta tecnología, conocida como UV-C, ha sido utilizada históricamente en entornos médicos y de laboratorio por su capacidad para inactivar virus, bacterias y hongos.
Su versión más reciente, Far-UV-C, permite su uso en espacios ocupados debido a que opera en una longitud de onda entre 200 y 235 nanómetros, lo que reduce el riesgo para la piel y los ojos.
Un artículo publicado por Vox Media detalla cómo esta variante ultravioleta podría reducir significativamente la transmisión aérea de enfermedades respiratorias como el COVID-19 en interiores, al instalarse en sistemas de iluminación, elevadores, hospitales o aulas. La hipótesis se respalda con estudios revisados por pares, incluyendo investigaciones del Columbia University Center for Radiological Research.
«Los resultados muestran que la luz UVC lejana es altamente efectiva para reducir los patógenos transmitidos por el aire en una habitación ocupada común y corriente, por lo que es práctico usar luz UVC lejana en áreas interiores donde las personas realizan sus actividades», dice David Brenner, PhD , director del Centro de Investigación Radiológica en el Colegio de Médicos y Cirujanos Vagelos de la Universidad de Columbia y autor principal del estudio.
- El texto fue publicado por la prestigiosa universidad en su página el 2 de abril de 2024
En 2025, compañías como Uviquity, con sede en California, están a la vanguardia del desarrollo de esta tecnología a base de semiconductores, lo que permite fabricar lámparas Far-UV-C compactas y energéticamente eficientes. Por su parte, firmas como XtraLight y ams OSRAM ofrecen soluciones para oficinas, clínicas y sistemas de transporte.
n Europa, el fabricante GAMA Healthcare comercializa el dispositivo portátil Clinell Enhanced UV-C, diseñado para hospitales y con eficacia comprobada contra coronavirus humanos. Estos productos se venden a través de distribuidores internacionales y plataformas especializadas, según medios especializados.
Precios vs. espacios
Los de equipos portátiles oscilan entre los 200 y 500 dólares, mientras que sistemas integrados en techos o lámparas para espacios comerciales pueden costar entre 1,000 y 3,000 dólares. Para aplicaciones industriales o médicas, el costo supera los 10,000 dólares, dependiendo del área de cobertura y la tecnología empleada.










