Santo Domingo. A casi dos meses del trágico evento en el centro de diversión Jet Set, las familias de las víctimas insisten en un clamor común: justicia.
No buscan revancha ni venganza, solo respuestas claras y consecuencias reales para quienes consideran responsables del colapso que transformó sus vidas para siempre.
Así lo expresó con firmeza el abogado Félix Portes, quien representa a una parte significativa de los afectados.
En entrevista para el programa El Día, sostuvo que los procesos judiciales interpuestos contra Antonio Espaillat López, Ana Grecia López y la empresa Inversiones E y L, S.R.L., no tienen aún una suma económica definida, pues la prioridad para sus clientes es que se establezcan responsabilidades penales.
“Ellos lo que quieren es justicia, que los responsables se sometan. Lo económico vendrá luego”, aseguró el jurista, dejando claro que las pretensiones civiles han sido aplazadas hasta un punto más avanzado del proceso judicial.
Portes también reveló que ninguno de sus representados ha recibido asistencia del Estado, ni en lo económico ni en lo psicológico.
“Los clientes míos no me han dado ningún reporte de que han recibido asistencia… de ningún tipo”, reiteró, evidenciando un vacío de apoyo institucional que, hasta ahora, ha dejado a las familias valerse por sus propios medios.
Sobre el curso de la investigación del Ministerio Público, el abogado explicó que la aparente inacción respecto a Antonio Espaillat no significa desinterés, sino más bien un abordaje exhaustivo.
“La prioridad no sería entrevistar a Espaillat, sino recolectar peritajes, certificaciones, pruebas de que no cumplió con las normas de seguridad”, afirmó.
En ese sentido, apuntó que los fiscales deberían centrarse en quiénes subieron las plantas eléctricas al edificio, quiénes construyeron estructuras no autorizadas y el personal que tenía conocimiento de las condiciones precarias del lugar.
Según Portes, una entrevista con Espaillat no aportaría mucho más allá de una defensa ya anticipada: “que no sabía, que desconocía”.
No obstante, destacó un punto clave: la entrevista que Antonio Espaillat ofreció a la periodista Edith Febles podría representar un elemento crucial.
“Si yo hubiese sido su abogado, no lo dejo dar esa entrevista. Él admitió que había filtraciones constantes. Esa declaración va a ser solicitada oficialmente”, dijo Portes, apuntando a una posible autoincriminación por negligencia.
El abogado también subrayó que la gravedad de las sanciones dependerá de la calificación jurídica que el Ministerio Público decida aplicar.
Las declaraciones fueron ofrecidas en el espacio matutino conducido por los periodistas Edith Febles, Germán Marte y Amelia Deschamps, donde la conversación no solo reveló el estado actual del proceso, sino también la frustración de decenas de familias que, hasta hoy, aún esperan un verdadero acto de justicia.










