Tras la tragedia del centro de diversión Jet Set, ocurrida el pasado 8 de abril, el Gobierno dominicano ha desplegado un protocolo de intervención sin precedentes para asistir a las familias afectadas por este colapso que cobró la vida de al menos 236 personas.
Desde esa fecha, 232 hogares han sido intervenidos por la comisión interinstitucional designada, de los cuales 205 requirieron ayuda económica urgente.

Supérate, bajo la dirección de Gloria Reyes, confirmó que se activó un fondo de apoyo de RD$30,000 mensuales por seis meses, orientado a paliar el impacto económico de estas familias, muchas de ellas encabezadas ahora por adultos mayores o tutores temporales.
De los hogares evaluados, 124 continúan bajo seguimiento psicológico del Ministerio de Salud Pública y el Servicio Nacional de Salud, como parte de una estrategia que prioriza la salud mental y estabilidad emocional. La aplicación de la Ficha Básica de Emergencia (FIBE), gestionada por el Siuben, ya ha categorizado a 92 hogares que comenzarán a recibir los beneficios en los próximos días.

Este plan integral se construye sobre cinco pilares clave: salud mental, educación, asistencia económica, protección legal y acompañamiento familiar, con el apoyo del CONANI, CONAPE, el Consejo Nacional de la Seguridad Social y otras instituciones estatales. Reyes destacó que el esfuerzo responde a un enfoque de protección de derechos y reparación humanitaria, incluyendo visitas domiciliarias, apoyo legal y psicológico.
Uno de los puntos más críticos del balance fue revelado por Pazzis Paulino, del CONANI: 174 niños, niñas y adolescentes quedaron huérfanos, incluyendo 34 que perdieron a ambos padres.
Estos menores ya están siendo acompañados por equipos técnicos con un modelo de gestión de casos individualizado, garantizando entornos seguros, acceso a salud, continuidad escolar y apoyo emocional.










